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6 de octubre de 1578



He dicho en la hacienda que necesitaba hacer algunas compras en la villa. Me han recomendado visitar la iglesia y la capilla de Santa Rita que, según Doña Asunción, es muy milagrera en cosas de amores y fiebres. Lo haré si tengo tiempo pero mi intención principal es hablar con el alguacil, un tal Pedro Pinzón. Si realmente existieron severos disturbios en la mina como afirma el páter, si de veras hubo tantos muertos, el alguacil debe conocer algo.

Intentaré escribir lo que este hombre me dice al llegar por la noche a mi cámara, en casa de los Berrozar. No quiero asustar a Pinzón tomando apuntes que pueden alertarle de mis intenciones. Prefiero que piense que se trata de una charla informal.